Había un rey que vivía en un palacio lleno de riquezas, cubiertos de plata, construcciones en mármol, ropas de seda y todo cuanto él podía querer se hacía realidad; este rey era muy autoritario, daba órdenes a sus empleados y siempre decía: “YO SOY EL REY, ELLOS LOS SIRVIENTES” en su cabeza reinaba el pensamiento: “YO MEREZCO TODO, ELLOS NADA” y era de acuerdo a sus parámetros que trataba a la gente, parecía que le deleitaba poner en aprietos a sus subordinados, nunca estaba satisfecho con nada de lo que ellos hacían.

Un día un humilde viajero llego al palacio pidiendo comida y abrigo, los sirvientes inmediatamente lo condujeron a entrevistarse con el rey,  ya que el viajero les dijo que si  recibía comida y abrigo su  rey podría usar su lámpara; el rey lo recibió muy enojado y le preguntó: ¿Que quieres?, el viajero le dijo: “Solo pido comida y abrigo, a cambio usted puede usar mi lámpara, es una lámpara mágica que solo funciona con los reyes”, el rey intrigado pregunto: ¿Y que hace tu lámpara? el viajero contesto: “Les concede un deseo”. El rey abrió los ojos tan grandes y le dijo: ¿Estás seguro?, Si, replicó el viajero y añadió, ¿solo que  tiene que estar seguro sobre lo que quiere pedir, porque una vez concedido el deseo no hay marcha atrás?

Entusiasmado el rey ordenó que le dieran comida y abrigo al viajero mientras el, miraba la lámpara con ojos  llenos de ansiedad.

Inmediatamente le preguntó al viajero: ¿Ya puedo pedir mi deseo?, el viajero mientras comía, le dijo:  “le recomendaría que se tome su tiempo y piense bien que es lo que quiere”; sin embargo el rey replicó enojado:  “Mandare a que corten tu cabeza si tú lámpara no funciona!”,  el viajero contesto: “No señor, no hará falta, mi lámpara ha funcionado perfectamente con los reyes que he visitado hasta el momento, si gusta puede pedir su deseo, ahora”. Luego más calmado  el rey cerrando los ojos con mucha energía dijo: “LÁMPARA CONCÉDEME EL DESEO DE DUPLICAR TODO CUANTO POSEO”,  para su sorpresa cuando el rey abrió los ojos estaba casi desnudo, en medio de la calle, sin ningún rastro de que era un rey, el viajero seguía a su lado, viendo sorprendido lo que pasaba; el antes rey,  indignado,  le dijo a la lámpara: ” ¡QUE HICISTE, TE PEDÍ DOBLAR TODO LO QUE TENÍA Y NO OBEDECISTE!, La lámpara con  total tranquilidad le respondió : “ES ESO LO QUE HICE DOBLE TODO LO QUE TENÍAS, TÚ NO TENÍAS NADA”.

Esta historia nos hace reflexionar del verdadero valor de lo que realmente poseemos, cuantos de nosotros podríamos pedir doblar todo lo que tenemos y terminaríamos como el rey, muchas veces no le damos valor a nuestra esencia y pretendemos añadir valor a nuestras vidas con el valor material que hay en nuestro entorno, sin embargo eso no es lo que somos.

Hagamos de nuestros días un día con significado, vayámonos a dormir con la sensación de que hicimos  un gran día, que no desperdiciamos las oportunidades de poder ayudar a alguien y de ser felices con lo que tenemos. Seamos amables y propiciemos La Paz a nuestro alrededor, puedes  pensar que no tienes el poder de cambiar el mundo, pero si empezamos a cambiar nuestro alrededor esto se multiplica y podemos cambiar naciones.

EMPECEMOS A HACER ALGO HOY, TU TIENES EL PODER DEL CAMBIO.

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