Por: Yiuvany Aguilar

En algún momento dado, como enfermer@ o como paciente, ha intentado confortar o hemos sido confortados, sin saberlo con alguna técnica holística, como la relajación, el uso de palabras y música para evocar escenarios mentales positivos, entre otras. Algunas veces estas técnicas funcionan y otras veces no y es  común que cuando fracasan lo atribuyamos a que son técnicas  “no científicas” y perdemos la confianza en ellas, pero parte de este fracaso se debe a que no se entiende y no se practica la filosofía que las fundamenta.

De manera general  la filosofía holística hace énfasis en la mente y el cuerpo y la relación entre ambos aspectos y la relación de estos con el universo. Existe un modelo de jerarquías que explica estas interrelaciones, donde cada sistema natural es parte de una jerarquía en la que un evento en cualquier nivel puede alterar todos los demás niveles. Y l@s enfermer@s entendemos esto a la perfección, simplemente recordar como una enfermedad determinada afecta a la familia del paciente, primero a los más allegados, como esposa e hijos y después al resto de la familia. Y de igual manera, l@s enfermer@s sabemos qué simples medidas de confort puede cambiar como afectan al paciente  las “malas” noticias acerca de una situación médica alterando sus procesos fisiológicos.

Hay evidencias, especialmente en el área de fisioterapia, donde el toque terapéutico de la enfermera puede aliviar la ansiedad y es asociado con un mejor manejo del dolor físico; otros estudios muestran como nuestra actitud es capaz de afectar a nuestros pacientes, intuitivamente sabemos que emociones fuertes como nuestro enojo o mal humor pueden poner de mal humor a los que están alrededor; pero no siempre es posible reconocer los efectos sutiles de nuestras actitudes.

Simples hábitos como el preguntar a nuestros paciente ¿Cómo se siente hoy? o ¿Cómo está esta mañana?, puede generar en el paciente ansiedad acerca de su estado médico, a menos que nos tomemos el tiempo de escucharlo y discutir lo que le está pasando y aclararle sus dudas. Reconocer las transferencias de actitud es sumamente difícil, hasta que reconozcamos nuestra interrelación con todos aquello con los que estamos en contacto. Por ejemplo, cuando existe una discordancia entre lo que enseñamos y los que somos, en el área de cardiología es común  que existan quejas y discusiones por parte de los pacientes cuando un@ enfermer@ con sobrepeso les explica la necesidad de cambiar sus hábitos alimenticios y aumentar su actividad física, dos factores muy importantes en estas condiciones médicas  y en  gran medida se debe a que la actitud del personal médico  no refleja las medidas de salud que está aconsejando a sus pacientes.

El viejo dicho: Medico, cúrate a ti mismo, también se puede aplicar a la enfermería. Debemos practicar  la filosofía holística, aun fuera de nuestra profesión si deseamos tener un efecto positivo en nuestros pacientes.

Fuente:

Dossey BM, Keegan L, Guzzetta CE, Kolkmeier LG. Holistic nursing: A handbook for practice. The Nurse Practitioner. 1996 Sep 1;21(9):142.

Cohen R. Making Holistic Nursing a Reality: http://www.ahna.org/Resources/Publications/eNewsletter/Practicing-Holistic-Nursing-Everywhere

 

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