Por: Yiuvany Aguilar

Históricamente, la enfermería ha enseñado a las personas el cómo cuidarse a sí mismas, modelo llamado enfermería  para  el  autocuidado,  dada  la  influencia del trabajo realizado por Dorothea Orem. En su modelo, Orem define al autocuidado como la responsabilidad del individuo para fomentar, conservar y cuidar de su propia salud; formado por un conjunto de acciones intencionadas con el fin de controlas factores internos y externos que afectan el desarrollo y actividad en favor de la vida, salud y bienestar.

El autocuidado se refiere a las acciones que se toman en beneficio de la salud propia sin una vigilancia médica, podemos decir que son los hábitos positivos que ultima instancia previenen  enfermedades.

Si bien su definición es sencilla, el autocuidado es muy complejo ya que incluye el cuidado terapéutico (administración de medicamentos, auto-monitoreo y auto-tratamiento) y el cuidado personal (actividades de la vida cotidiana). El autocuidado puede ocurrir en respuesta a una enfermedad, lesión, condiciones crónicas, discapacidad o bien, por otras razones como la recuperación, mantenimiento de la salud o prevención. También debemos estar conscientes de los factores limitantes de nuestra capacidad de autocuidado como la edad,  entorno social,  género, estilo de vida, estado de salud (físico y psicológico) y disponibilidad de recursos.

Y para que estas acciones tengan éxito requieren conocimiento, habilidad y sobretodo motivación.

En el modelo de Orem se indica que  para realizar  la práctica el autocuidado de la persona sana o enferma, es  necesario considerar  tres condiciones básicas, que determinan las necesidades de  autocuidado para la salud:

  • Universalidad, el autocuidado de la salud es común a todas las personas;
  • Desarrollo, el autocuidado se comprende como prevención  en  salud  y  debe darse  a  lo  largo  de  la vida;
  • Desviación de la salud, el autocuidado se ve afectado por el propio estado de salud de la persona.

Podemos decir que el papel de la enfermería además de los cuidados es, el actuar como “guía o asesor” del paciente con el objetivo de lograr su recuperación y orientarlo como mejorar u optimizar sus habilidades de autocuidado. Es decir, la enfermería no se limita a la prescripción médica, sino que además Involucra el desarrollo de procesos interpersonales, donde las habilidades de comunicación de la enfermera son puestas a prueba, tiene que empatizar y comunicar de forma clara y precisa tanto con el paciente como con el equipo de trabajo.

En el desarrollo de la práctica del autocuidado es necesario examinar los problemas de salud y el déficit de autocuidado, para lo cual se requiere la valoración del paciente (enfermedad, condiciones en las que vive la persona, contexto, etc.) y planificar las intervenciones del autocuidado, tanto por parte del personal de enfermería como el mismo paciente, motivándolo de manera que colabore de forma activa en el mejoramiento de su propia salud. El personal de enfermería debe proporcionar siempre una guía para que el paciente aprenda a realizar las medidas de autocuidado de manera adecuada:

  1. Se debe comprender a que aspectos son importantes para el paciente, como profesionales de la salud se puede dar mayor importancia al aplicar un tratamiento que solucione una infección o sangrado; sin embargo, como paciente se está preocupado de los efectos secundarios del tratamiento, tanto a corto plazo como largo plazo y como estos influirán en la vida cotidiana.Se ha identificado las siguientes características en estudiantes adultos: los adultos desean saber por qué necesitan aprender algo antes de hacerlo, son autodidactas, sus experiencias pueden afectar a la receptividad de un tema determinado. Es recomendable analizar el tipo de estudiante que es el paciente antes de comenzar su educación, de manera que se involucre y se elija el mejor enfoque para las actividades de aprendizaje. Esto se logra haciendo preguntas abiertas para conocer su conocimiento previo y actitud hacia el tema.
  1. Se debe involucrar a los pacientes en la toma de decisiones sobre el cuidado de su salud y su enfermedad es un paso. La mayoría de los pacientes tiene un conocimiento básico acerca de su enfermedad y sobre cómo quieren manejar su salud. Por ello, los temores y preocupaciones de los pacientes deben abordarse en primer lugar en función de cómo ellos perciben e identifican sus necesidades. La educación al paciente fortalece su capacidad para anticipar las dificultades, prevenir los problemas y organizar su propia curación.

Valorar las necesidades e inquietudes del paciente es útil para identificar su disposición al aprendizaje. Cuando se conocen las preocupaciones, la enfermera y el paciente pueden trabajar juntos para priorizar su educación.

De manera que el autocuidado es un proceso en continuo movimiento, primero desarrollado por el personal de enfermería y posteriormente pasa hacia a las personas que atiende.

El personal de enfermería, también necesita estar continuamente valorándose así mismo, es indispensable reconocer cuando se necesita ayuda, y activar los recursos necesarios del cuidado, tal y como lo hacen con los pacientes. Esto se hace más evidente a medida que se incorpora el autocuidado por medio de la profundización de la auto-conciencia, la auto-sanación y la responsabilidad de uno mismo. Estas habilidades se pueden desarrollar con prácticas que invitan a la reflexión (yoga, tai chi, meditación etc.) y que aumentan la creatividad (manualidades, música, poesía, etc.) y disminuyen el estrés.

Fuente:

Casanova MA, Soto MC, Santos CC, Bazán JA, Díaz MG, Ferreras JO, Marcos MV, Arnedo CF. Aplicabilidad del modelo de autocuidado de D. Orem: elaboración de un registro de valoración inicial integrado para atención primaria y atención especializada. Nursing (Ed. española). 2008 Feb 29;26(2):54-61. DOI: 10.1016/S0212-5382(08)70686-1

Mendoza CM, García JC, Martínez MR, Cortés MI, Martínez MJ. La medición de los autocuidados: una revisión de la bibliografía. Enfermería Clínica. 2005 Apr 30;15(2):76-87. DOI:10.1016/S1130-8621(05)71087-1

Ulbrich SL. Nursing Practice Theory of Exercise as Self‐Care. Journal of Nursing Scholarship. 1999 Mar 1;31(1):65-70. DOI: 10.1111/j.1547-5069.1999.tb00423.x

Dorothea Orem’s Self-Care Theory: http://currentnursing.com/nursing_theory/self_care_deficit_theory.html

Anuncios