Cuando le pregunte al paciente cuanto tiempo tenía de casado, me dijo que 50 años, prácticamente una vida le dije, cuando le pregunté, cual era él secreto de su matrimonio, esto fue lo que me dijo:

“Cuando miras desde lo alto de la cima todo lo que recorriste probablemente te sorprendas del gran logro que conseguiste, te darás cuenta de que tuviste que esforzarte y caminar mucho venciendo obstáculos de diferente índole y luego ni tú mismo podrás creer que fuiste capaz de vencer todos esos obstáculos porque tuviste la valentía de mantenerte firme frente a la adversidad, luego veras que valió la pena el esfuerzo pues te llevo a tu destino, valoraras el no haberte desviado del camino de lo contrario otro sería tu final…”

Es lo mismo que me pasa, dijo el paciente, en relación a mi matrimonio siento que estoy en la cima, con casi 50 años de matrimonio y habiendo sorteado muchos obstáculos, y diferencias entre nosotros, recién le doy el valor real a las palabras matrimonio, familia, legado, hoy puedo ver las cosas de diferente manera, el amor perdura en cada uno de nuestros actos con respeto mutuo y compañerismo, porque ambos comprendimos que nos necesitamos el uno al otro, y que nos complementamos en cada etapa de nuestras vidas, mi único consejo para todas las parejas jóvenes es que no tiren la toalla demasiado pronto por experiencia te digo que yo lo pensé muchas veces pero gracias a Dios no lo lleve a cabo, hoy puedo decir que valió la pena haber puesto toda mi atención en evolucionar junto a mi esposa; hemos crecido mutuamente, hemos comprendido que no hace falta ser iguales para entendernos, solo que hay que tener voluntad para entenderse, hemos comprendido que la belleza física tiene tiempo de caducidad y después lo más importante es la belleza del alma, hemos comprendido que juntos pudimos lograr muchas cosas, que la unión nos hizo fuertes, hemos comprendido que a pesar de muchos fracasos podemos sentir el sabor de una gran éxito, hemos aprendido a reír juntos y a mirarnos a los ojos con la verdadera expresión del amor.

Yo descubro que cada día de mi vida es un día de gratitud por tener a alguien que conoce gran parte de mí, aunque a decir verdad seguimos conociéndonos cada día. Y continuó; personalmente como hombre, he comprendido que la belleza de una mujer está está en su capacidad de albergar a sus hijos en sus entrañas y de traerlos al mundo, en alimentar a un bebé con su pecho, en la fuerza que la mujer tiene para defender a sus hijos y darlo todo por ellos, en las manos cálidas que te preparan un café caliente en un invierno frío, en su sonrisa dulce y sus palabras tiernas, en un abrazo fortalecedor, ahora para mí todo eso es lo que mueve el verdadero amor, y no el concepto que tenía hace mucho tiempo cuando pensaba y sentía que una mujer con un bello rostro y envuelta en curvas perfectas me podían dar la felicidad.

He comprendido mucho en esta etapa de mi vida y me alegro de continuar mi vida al lado de una mujer que me cautivó con su belleza física pero que me deslumbró y me dio mucha felicidad con la belleza que trasciende el tiempo, y perdura en la eternidad, la verdadera belleza de su alma.

Muchas parejas pueden estar pasando momentos de crisis, sin embargo nunca es tarde para comenzar de nuevo con propósito y con intención de que las cosas mejoren en sus vidas.

Bendiciones para todas las parejas de mundo.

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