Por: Yiuvany Aguilar

En artículos pasado analizamos la importancia del carácter y el compromiso como parte del liderazgo, pero ambos aspectos se vuelven irrelevantes sin la conectividad entre las personas. Los líderes hacen un esfuerzo para estar conectados con otras personas, ya sean miembros del personal, colegas o miembros de una red. En muchos aspectos, estar conectado es estar en relación con otro ser humano y esto sucede sobre una base individual.

Una sensación de bienestar y seguridad que resulta del comportamiento de otro es un aspecto de tener una relación con dicha persona. Por lo general, las relaciones comienzan con intereses o antecedentes mutuos, educación o profesiones. Y es partir de esta conexión inicial y posiblemente incipiente es que puede surgir un conocimiento más profundo y una comprensión recíproca y con esto el compromiso de apoyar al otro ser humano para aprender y crecer.

La conectividad nos beneficia a través de relaciones enriquecidas. Por ejemplo, podemos comunicarnos con algún colega para encontrar la solución a un problema dado. Pero,  ¿Cuál es la implicación? Es mutuamente beneficioso buscar y proporcionar información el uno al otro; sin embargo esto implica que tenemos una oportunidad, y a la vez una responsabilidad, de responder cuando otros nos contactan.

Podemos admirar el sentido del humor del alguien y la capacidad de reducir la tensión mientras restaura la calma; mientras que otras personas admiran su integridad y su creatividad. Sin embargo son los valores que compartimos, como el respeto por los demás, los pacientes, las familias y los compañeros de trabajo o la dedicación a la mejor calidad del cuidado del paciente, lo que promueve dicha relación.

Algunas de relaciones que establecemos son personales y duran muchos años. Mientras que otras son profesionales y posiblemente de menor duración. En este sentido, las relaciones creadas o iniciadas por el líder son fundamentales para establecer y mantener unido al equipo. Una de las relaciones cruciales en los cuidados de enfermería implican un proceso interpersonal entre una persona enferma y una sana. Las relaciones interpersonales consideran a la comunicación como un elemento fundamental. Un líder al momento de establecer relaciones se comunica con sus compañeros de trabajo y seguidores.

Se dice que las palabras forman el 70% de la comunicación mientras que, el tono y el lenguaje corporal comprenden el 30% restante. Un líder que se sepa comunicar sin prejuicios con los miembros de su equipo, demuestra integridad en el entorno de trabajo, y a la vez crea confianza. Los líderes comunican valores, metas y visión a través del uso de historias. Podemos realizar una conexión al compartir anécdotas y mostrando empatía por los demás.

En cuanto a las habilidades no verbales que debe tener un@ enfemer@ en su práctica diaria, se incluye enfrentar sus propios sentimientos, los del paciente y los de familiares del paciente. Mientras que el lenguaje corporal debe incluir:

  1. Mirar a los ojos. Se ha observado que a mayor número de miradas entre 2 personas, mayor el nivel de vinculación emocional y de comodidad entre ellas.
  2. Rostro relajado o sonriente. La sonrisa se asocia a las emociones de felicidad y bienestar.
  3. Posición de la cabeza. La cabeza erecta, de frente a la otra persona de forma relajada indica receptividad para la comunicación interpersonal, el movimiento de la cabeza de arriba hacia abajo implica confirmación o asentimiento.
  4. Posición del cuerpo. Los hombros dirigidos al frente pueden indicar interés, atención para la comunicación.
  5. Posición de los brazos. Los brazos y manos desplegados de manera relajada y manos gesticulantes pueden indicar apertura hacia la implicación interpersonal o la acentuación de algunos de los puntos de la conversación.
  6. Posición de las piernas. Las piernas y los pies cómodos y relajados muestran apertura para el intercambio personal.

De todo lo anterior podemos concluir las habilidades de comunicación son decisivas en nuestro desarrollo como líderes, la buena noticia es que podemos mejorarlas.

Fuentes:

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van-der Hofstadt Romá, C. Técnicas de comunicación para profesionales de enfermería. Generalitat Valenciana. Conselleria de Sanidad (2006) http://www.anesm.org/wp-content/uploads/2014/11/Tecnicas-de-comunicacion-en-Enfermeria.pdf

Yoder-Wise, Patricia S., and Karren Kowalski. “The power of storytelling.” Nursing outlook 51.1 (2003): 37-42.

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