Soy enfermera Oncóloga y paradójicamente tengo cáncer; desde que estuve en el proceso de diagnóstico, tuve que lidiar con los temores del resultado, viéndome en cada paciente que recibía un resultado de biopsia positivo, al principio quise negar todo, y por miedo al resultado pospuse la orden de biopsia que mi medico me recomendó, en mi mundo interior había muchas preguntas y creaba un mundo de posibilidades, y expectativas, sabía que de resultar positivo, mi vida cambiaría enormemente y así fue, el día del diagnóstico sentí que mi mundo se vino abajo, vi la oscuridad asomarse a mi puerta, sentí una confusión de sentimientos, de frustración, rabia, enojo, falta de esperanza, fue el día más devastador en mi vida, literalmente era un terremoto emocional, recuerdo mucho las palabras de mi médico que me dijo momentos antes de hacer la bIopsia : “este procedimiento es solo rutina”, sin embargo, era rutina para el, pues para mí era, la respuesta que determinaría el rumbo de mi vida; y así fue, mi médico fue claro y conciso,después de decirme que tenía cáncer me explico que hoy en día habían muchos avances científicos que harían que yo tenga mejores resultados, una parte de mi quiso creer aquello y otra parte; la enfermera que había en mi, tenía dudas.

Pase de ser quien brindaba apoyo emocional, palabras alentadoras, mucho positivismo y alegría a mis pacientes a ser yo, quien necesite de todo ese soporte, empeze a entender cuan simple es dar aliento cuando se está del otro lado,y que difícil es escuchar aquellas palabras cuando uno no tiene voluntad de escuchar, creo que en un momento me volví, ciega, y sordomuda, pues no quería ver la realidad, tampoco quería expresar mis sentimientos, ni escuchar nada, cree un mundo aparte y paralelo al de mi familia, mi afán por protegerlos me hizo aislarme sin saber que eso causaría mayor daño aún.

El proceso de aceptación tomó su tiempo después de mucho llanto, tardes en soledad, y aislamiento, después de haber culpado a la vida, a los demás y a mí misma por lo que me estaba pasando, llegó la calma y cuando ya estuve preparada, tome la decisión de hacer todo cuanto esté a mi alcance para liberarme de esta enfermedad y llevarla con la mayor fortaleza posible, poco a poco empecé a escuchar las palabras de apoyo de mi familia y amistades de mis colegas, aprendí a apreciar cada segundo que estaban las enfermeras conmigo, me di cuenta que 5 minutos para la enfermera era una eternidad para mí, sin embargo veía como cada una de ellas hacían su mejor esfuerzo por brindarme la mejor atención posible a pesar de las limitaciones, aprendí que mi dolor físico no era tan devastador como mi dolor emocional, y que sin embargo veía y sentía como una mano amiga se extendía en todo momento para darme su apoyo de muchas maneras, y que tan solo una sonrisa en silencio podía darle alegría a mi corazón.

La universidad de la vida es fuente constante de grandes lecciones, quien quiera aprender debe poner atención a cada circunstancia con todos los sentidos para absorber al máximo cada enseñanza, abro mi corazón a todo lo que venga a mi, estuve muy enojada conmigo misma porque no me di un tiempo para cuidarme y tener como prioridad mi bienestar, siempre estuve pendiente de los demás y se me olvido cuidar de mí, ya es tarde para lamentarse, hoy perdone esa etapa de mi vida y decidí aligerar la carga de sentimientos negativos pues ellos me impiden poder avanzar; en medio de todo esto, pude descubrir otras fuentes de estar en paz, como la oración sincera, la contemplación de la naturaleza, el amor de un perro fiel, la llegada del nuevo amanecer y con el la posibilidad de un día más de vida.

Lamentablemente este nivel de consciencia y crecimiento sucede cuando atravesamos por situaciones tan difíciles, que nos revuelve todo y nos da un shock emocional, y cuando todo se pone en orden podemos tener mejor capacidad de ver las cosas y de darle valor a lo que realmente tiene valor.

Hoy les envió este mensaje, para que reflexionen sobre el cuidado de su salud, si no tienen ningún problema, examinarse no está demás, y aplicar la prevención, si ya lo tienen acudan al especialista para realizar un plan, el cuidado de la salud es muy importante, siempre hay algo que se puede prevenir en cualquier etapa.

Somos seres humanos, no máquinas que pueden hacer turnos extras o sacrificar su salud por un poco más de salario, hagan caso a las señales del cuerpo, preocupémonos por nutrir nuestra alma y corazón, vivamos cada día con mucho entusiasmo sin olvidar que somos importantes.

Que Dios bendiga a cada enfermero del mundo.